Porrismo en la UNAM

 

Escalada de ataques en varias escuelas de enseñanza pública

 

Por Miguel Estrada.

El pasado 2 de diciembre del año 2003 grupos de golpeadores conocidos como “porros”, pertenecientes al Grupo 3 de Marzo, irrumpieron en un evento conmemorativo organizado por estudiantes en el Colegio de Ciencias y Humanidades CCH, plantel Vallejo, perteneciente a la Universidad Nacional Autónoma de México UNAM.

 

Alrededor de 150 porros, quienes se presume están protegidos y solapados por las mismas autoridades del plantel, intervinieron violentamente en una celebración estudiantil del aniversario de la fundación y surgimiento del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional EZLN, cuando estaba por finalizar el evento musical. Esta situación ocasionó varios heridos, además que los porros saquearon los equipos de tres espacios de activistas estudiantiles y dañaron una radio de los alumnos del plantel.    

Este acto de los porros en el CCH Vallejo se une a una serie de ataques por parte de estos grupos a estudiantes de diferentes planteles de la Universidad Nacional, del Instituto Politécnico Nacional y el Colegio de Bachilleres. El pasado 16 de octubre en el CCH plantel Oriente porros que se cobijan bajo las siglas de la Federación de Estudiantes Politécnicos FEP, tuvieron un fuerte altercado con estudiantes. En el transcurso de estos meses los porros han tenido presencia en los planteles de las Preparatorias 5,6,7 y 9; así como en los CCH Sur y Naucalpan, todos pertenecientes a la UNAM.

La utilización de grupos de golpeadores dentro de las escuelas públicas de educación media y superior es una vieja táctica de control de Estado hacia la población estudiantil. El sector estudiantil históricamente se ha caracterizado por una actitud crítica y activa contra la injusticia social y el sistema capitalista imperante. A través del hostigamiento hacia grupos de estudiantes organizados y la utilización del miedo en las escuelas como forma de inhibición, estos grupos buscan frenar el pensamiento crítico y el accionar rebelde de el estudiantado en tiempos en que las desigualdades sociales se hacen más evidentes bajo el modelo neoliberal.

Tras la huelga estudiantil que finalizó el 6 de febrero del 2000, con la entrada de la Policía Federal Preventiva PFP a las instalaciones universitarias y la detención  de mil estudiantes, así como el desmembramiento del Consejo General de Huelga CGH; los colectivos estudiantiles dentro de la UNAM han buscado reactivar el movimiento estudiantil en busca de frenar la privatización de la educación pública y lograr la democratización de la Universidad. Las autoridades universitarias encabezadas por el rector Juan Ramón de la Fuente, vinculado estrechamente al PRI y recientemente reelegido en el cargo, han tienen un profundo resquemor hacia estos colectivos ya que presentan una oposición a los planes de convertir la educación superior en una mercancía más. 

Los estudiantes buscan frenar el flagelo que representan los grupos porriles a través de la organización. Por medio de asambleas, paros de labores, toma de direcciones y marchas buscan presionar a las autoridades universitarias y concientizar a la población en la importancia de detener esta escalada de actos de violencia hacia el sector estudiantil universitario y de otras escuelas públicas.

La libertad de pensamiento y la asociación política es un derecho inalienable del ser humano y los grupos sociales. Que dentro de los espacios universitarios se busque su coerción es un síntoma de la utilización real de la universidad en nuestros días por parte de los grupos de poder dentro y fuera de esta. Los grupos de poder ven los espacios universitarios como mecanismos de formación de profesionistas que se adecuen enteramente  al actual sistema y buscan detener a aquello que se oponga a esta utilización de la universidad a través de todos los medios a su alcance, como bien lo demuestra el crecimiento del porrismo en nuestros días.