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La policía secreta continúa con su campaña de hostigamiento
contra el portavoz del Frente de Liberación Animal. El jueves 30 de julio, 9 miembros de la agencia nacional de policía de Canadá llevaron a cabo una orden de registro y asaltaron mi casa y mi oficina en Courtenay, British Columbia (Canadá). A
pesar de que no había nadie en casa cuando se llevó a cabo
el registro, y podían haber accedido fácilmente a la casa
rompiendo un cristal de una ventana o forzando la cerradura (cosa que
harían en caso de querer poner micrófonos ocultos), la policía
creyó necesario entrar en mi casa dándole una patada a la
puerta. La madera estaba totalmente destrozada. Una vez que terminaron
el registro -10 horas y 30 minutos después de empezar- dejaron
tras de si habitaciones registradas de arriba abajo, ficheros desparramados
y basura y seguramente algunos micrófonos ocultos más en
el techo y las paredes. Todo este despliegue hacía suponer que el ALF había realizado recientemente una acción de grandes proporciones y que sospechaban que yo pudiera estar involucrado, por lo que pidieron una orden de registro de mi vivienda, pero no es así, ya que las investigaciones se deben a los incidentes en los condados de Kennebec y Sagadahoc ocurridos hace 3 años en el verano de 1999, y los daños no fueron muy importantes comparados con otras acciones. Desde mayo hasta septiembre de 1999 el ALF tomo parte en cuatro acciones contra clubs de cazas y una acción contra el edificio de Food and Drug Administration (n.d.t. agencia perteneciente al gobierno federal de los EE.UU. autorizado por el congreso para inspeccionar, testar y asegurarse de la seguridad de bienes de consumo alimenticios, cosméticos, pesticidas...). Estas acciones consistieron en forzar la entrada, realizar pintadas en su interior, romper ventanas y puertas y robar los trofeos de cabezas de animales, que fueron devueltas a su medio natural para que descansasen en paz según se declaró en el comunicado que recibió la oficina de prensa del ALF. Cronología En julio de 1999 me encargue de la oficina de prensa del ALF y me convertí en el portavoz norteamericano. Las acciones ocurridas en Maine fueron de las primeras en las que trabajé, realizando una entrevista para los medios locales en septiembre de 1999. Cuatro meses después el 23 de enero de 2000, el sheriff del condado de Kennebec, Flannery, solicitó una orden de registro de mi domicilio. El 11 de octubre de 2000 y el 14 de mayo de 2001 se hicieron dos peticiones más por parte de las autoridades de los EE.UU. al Ministerio de Justicia Canadiense. Un año después, el 7 de mayo de 2002, el Ministerio de Justicia Canadiense aprobó la petición, y dos meses después, el teniente de la policía canadiense Derrick Ross, obtuvo una orden de registro que fue aprobada y firmada por el asistente del jefe del Tribunal Supremo Patrick Dohm. (Dohm apareció recientemente en los medios por haber firmado otra orden de registro contra el Primer Ministro de Colombia Británica. En este caso los RCMP (n.d.t. policía montada de Canadá) viajaron hasta California donde Dohm estaba de vacaciones para asegurarse de que daba la orden. Dohm es conocido por ser extremadamente conservador. Quizá otro juez hubiese rechazado la petición.) (Es posible que también Dohm autorizara la colocación de micrófonos ocultos en mi casa y en mi coche en 1996 debido a una investigación que llevaba a cabo la RCMP por el envió de unas cartas bombas a unos fascistas y el envió de hojas de afeitar dentro de una carta a cazadores.) El 30 de julio de 2002 la orden de registro fue llevada a cabo por 4 miembros del INSET (Integrated National Security Enforcement Teams) y 5 miembros de la policía canadiense. Debe tenerse en cuenta que yo nunca he sido acusado ni he estado bajo investigación en alguno de los dos países.
Para obtener el orden de registro tuvieron que obtener alguna prueba, sobre la cual el/la juez determinaría si autorizaba la orden. Las pruebas deberían aclarar los actos investigados y la conexión entre la persona cuya casa iban a registrar y la investigación. Normalmente deben tener pruebas de peso que puedan vincular a la persona con el acto que investigan. Debe haber documentos que apoyen la vinculación y/o declaraciones, pero en este caso solamente había un documento que me relacionara con los sucesos de Maine: un artículo de periódico publicado en el Blethen de Maine, el 5 de octubre de 1999, después de que me hiciera una entrevista el periodista Dennis Hoey. En este artículo de periódico se me cita diciendo las cosas que he dicho cientos de veces en el pasado durante mis tres años como portavoz del ALF. Se citaba que David Barbarash recibía cartas anónimas y videos de los activistas del ALF para hacerlos públicos. Aparentemente, esto fue suficiente para conseguir una autorización de una orden de registro. En
mi papel como portavoz suelo recibir comunicados de activistas del ALF
donde declaran la autoría de alguna acción, y esto fue lo
que ocurrió con los incidentes de Maine. Una vez que recibo el
comunicado suelo hacer un resumen de la noticia para publicarla que incluye
el comunicado y lo mando a los medios de comunicación de la localidad
donde se realizo la acción. También estoy disponible para
ser entrevistado en los medios y discutir así la táctica
y filosofía del ALF y hablar sobre el abuso que sufren los animales
por los que se ha llevado acabo la acción. Y aquí se acaba
todo. "David Barbarash, el portavoz estadounidense de la organización por los derechos de los animales, dijo el lunes que los grupos que hieran y torturen a los animales están expuestos a actos vandálicos". "Creo que continuarán con sus actividades, pero no necesariamente contra los clubs de caza y pesca"- dijo de Barbarash que vive en Vancouver, B.C.- Estos clubs sólo son un objetivo entre muchos". "Barbarash, que dijo no comunicarse nunca directamente con l@s activistas, cuenta con las cartas anónimas y las cintas de video para dar publicidad a las actividades de estos grupos". "Barbarash dijo que l@s activistas declararon robar los trofeos de las cabezas de los animales para que "retornasen a su medio natural y poder así descansar en paz". "L@s activistas atacaron los clubs de caza y pesca porque - como le dijeron a Barbarash en su comunicado - Son una guarida para l@s asesin@s y deben ser destruidos-". Es una barbaridad que el tipo de invasión y hostigamiento al que me he visto sometido sea por ser el portavoz, el mensajero, acción que no tiene nada que ver con una actividad ilegal como han intentado hacer creer a través de los medios de comunicación. Yo nunca he conocido la identidad de l@s activistas ya que los comunicados que recibo son anónimos y de una sola dirección. Es increíble que las acciones que han ocasionado este hostigamiento no sean más que pequeñas destrucciones de propiedad, y que se utilice un artículo de periódico aislado como único documento que se entrega, siendo este suficiente para emitir una orden de registro. Efectivamente las acciones realizadas en Maine eran de naturaleza política y se acercan más a ser clasificadas como sabotajes económicos, estrategia política utilizada por l@s activistas de la justicia social desde hace siglos. En esta época de "Ahuyentar a l@s terroristas", los sabotajes económicos que son daños no violentos sobre la propiedad por razones políticas, están siendo insignemente etiquetados como terrorismo" Orden de Registro La lista de objetos que dijeron haberme confiscado incluía: - fotos, negativos, videos, y cámaras - ordenadores, disquetes de ordenador, software y hardware - ficheros, libro de direcciones, libreta de teléfonos, listas de nombres de activistas del ALF. - mapas de objetivos futuros y pasados del ALF y las residencias de miembros del ALF. - registros sobre la disposición de fondos entre l@s activistas del ALF y yo mismo. La clabe de esta lista es que todos los objetos que han sido confiscados están relacionados con: "miembros o activistas del Frente de Liberación Animal del estado de Maine". Lo que no se es como se pueden relacionar entonces con la investigación los siguientes objetos confiscados: - notas en la mesa de la cocina con instrucciones para mis amig@s sobre la alimentación de nuestr@s gat@s, o sobre regar nuestras plantas mientras estábamos de vacaciones. - una agenda que pertenecía a mi compañer@ de piso. - Paquetes de correo recibidas desde EE.UU. - El informe de las acciones directas del ALF de 2001, un documento público. - Varias cintas de video de publicidad que están disponibles, sobre los derechos de los animales, el medio ambiente y asuntos de justicia social. - Vídeos, documentos, y ficheros de ordenador confiscado en una invasión que llevo a cabo la policía canadiense en 1997 y que me devolvieron después. - Un reportaje que produce para mi abogad@ en el 2000 documentando la operación clandestina que llevaron contra mi la RCMP desde 1995 a 1997 (una operación documentada con notas personales y vídeos, documentos y informes de la RCMP que intentó involucrarme en el incendio de un edificio) Además de todos los objetos robados de los que sin ninguna autoridad se apropiaron por sus propias reglas, después del registro y violación de mi casa adoptaron una actitud muy cruel. Aparte de hacer pedazos de forma innecesaria la puerta principal, varias habitaciones fueron literalmente destrozadas. Mis documentos y la basura fueron esparcidos por mi oficina y las cartas personales fueron sacadas de su sitio y colocadas abiertas por la habitación. Interrogaron, amenazaron y acosaron a nuest@s amig@s cuando llegaron a dar de comer a l@s gat@s y soltaron a nuestr@s gat@s. El día después de la invasión de nuestro domicilio, el RCMP publico mi nombre y dirección a los medios de comunicación a pesar de que no había ningún cargo contra mi, actuando así de forma contraria a su propia política. Hicieron esto sabiendo que anteriormente yo había presentado una queja cuando recibí amenazas implícitas de muerte (dejaron balas sobre mi coche), además de ataques verbales y amenazas por parte de cazadores a finales del año 2000. Uno de mis mayores temores antes y ahora y de lo que me queje claramente en mi denuncia, era que esos cazadores descubrieran mi dirección personal. Parece ser que la RCMP no está interesada en las amenazas de violencia que sufren "algunas" personas y aparentemente facilitan la existencia de tal violencia. No tengo ninguna duda sobre que la verdadera razón por la que han invadido mi casa tiene muy poco que ver con las pequeñas acciones sucedidas en Maine hace tres años. La RCMP, con la clara complicidad de los EE.UU., continúa su campaña de hostigamiento contra el vocal y defensor más claro del ALF. La policía sabe que yo no tengo ninguna información que pueda ayudarles a identificar a activistas del ALF; no es más que un intento de disparar al mensajero. Aunque lo hagan con balas en forma de búsquedas y ataques, el daño real es el intento de desestabilizar mi vida y mi trabajo e intentar aumentar el estrés en mi vida. Audición de la corte suprema de B.C. El 24 de septiembre tendrá lugar una audición en la Corte Suprema de Vancouver para discutir sobre la autorización de registro de mi vivienda y su ejecución. Además las autoridades de los EE.UU. buscan conseguir una autorización para mandar los objetos confiscados a Maine. A través de mi abogad@, me estoy defendiendo y estamos intentando que nos concedan una orden que invalide la autorización de registro por basarse en fundamentos débiles e inexistentes y una orden para que me devuelvan todas mis propiedades. También estoy redactando una queja formal contra el RCMP a la Comisión Publica de Quejas por la orden de registro y su ejecución, los daños innecesarios e inapropiados que sufrió mi vivienda, los objetos confiscados que no se nombran en la lista, el hostigamiento que han sufrido mis amig@s, el que soltaran a mis gatos y que hicieran públicos mi nombre y dirección personal. Por último, hay una cosa que debemos tener clara. Esta invasión no tiene nada que ver con los asuntos o las acciones llevadas a cabo por los derechos de los animales, esta invasión es una muestra de cómo tod@s hemos perdido gran parte de las libertades civiles básicas y los derechos humanos. Nos muestra cómo vivimos bajo las reglas de un estado policial donde no se admite que des tu opinión y expresar tus creencias si se oponen a la opresión y pueden rebatir el estado actual de las cosas. Para evitar estos riesgos la policía puede arrestarte y encarcelarte. Much@s de nosotr@s entendemos y vemos la erosión de nuestras libertades desde hace muchos años y nos preocupa como ha aumentado este deterioramiento de forma drástica desde el 11 de septiembre de 2001. Sabemos que todavía se producirán más acciones policiales como esta última invasión. Nuestra "civilización occidental" no es nada más que una prisión glorificada. Así son las cosas. Esta es nuestra vida, y lo que ocurra mientras vivamos marcara la diferencia entre una vida donde tod@s seamos libres o una vida vivida bajo la bota del fascismo. El estado policial esta aquí. ¿Vamos a vivir y a luchar sobre nuestros pies o vamos a morir sobre nuestras rodillas? Son palabras drásticas pero ¿en que clase de mundo queremos realmente vivir? EL INSET El RCMP utilizó un grupo antiterrorista nuevo formado después del 11 de septiembre para entrar en la casa del portavoz del Frente de Liberación Animal, David Bárbaras, el 30 de julio de 2002. En junio, dos meses antes del registro 4 equipos de INSET utilizaron la premisa de "seguridad nacional" para invadir las casas de varias personas y desestabilizar sus vidas aunque no hubieran cometido ningún crimen. En un artículo publicado del RCMP el 18 de junio de 2002 puede leerse: "(INSET) nos ayudará a asegurar la detención y prevención de cualquier amenaza potencial contra la seguridad nacional. La importancia de tener recursos de defensa se ha incrementado desde los trágicos actos de terrorismo del 11 de septiembre" "Compartiendo los recursos federales, provinciales y municipales- los miembros del INSET serán capaces de detectar y acabar con las actividades criminales de los grupos terroristas o l@s individu@s que sean una amenaza para la seguridad nacional de Canadá. Esto permitirá a los miembros de INSET trabajar junto a sus compañer@s nacionales e internacionales hacia el objetivo común de detectar y acabar con las amenazas terroristas" "Los
grupos integrados de ejecución de la seguridad nacional (INSETs)
aplicarán las leyes y la nueva legislación anti-terrorista
para detectar y acabar con cualquier intento terrorista. Será un
acercamiento entre inteligencia y grupos de ejecución que creará
un modelo muy efectivo" |
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