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Guerra Social en América del Sur. Juventudes Libertarias de Bolivia. Febrero 2002. El fantasma -bastante real- de la lucha social radical recorre los países de la zona. Las protestas fueron gatilladas, como siempre, por las condiciones de miseria creciente generadas por el capital. Tras las formidables luchas proletarias callejeras de diciembre del 2001 en Buenos Aires, que fueron la culminación de un largo proceso donde destacó como punta de lanza el movimiento piquetero (con los cortes de ruta desde 1994/1995), se sumaron las largas revueltas en Bolivia (con una clase obrera en ascenso desde el año 2000, en especial en la zona del Chapare), las que también tuvieron un estallido impresionante en La Paz en febrero de este año (2003), con tintes semiinsurreccionales, de enfrentamiento abierto contra el Estado, con la policía que dio la impresión de "vacilar" frente a los dos lados de la barricada de clases, pero alineándose fielmente a sus amos burgueses. Y finalmente el reventón vuelve a explosionar en el Perú, recorriendo en estas semanas distintas zonas del país andino (Lima, Chimbote, Arequipa) con el proletariado en la calle pese al estado de sitio y las balas asesinas disparadas por la democracia. Las fracciones burguesas opositoras a la dictadura militar encabezada por el perro Fujimori (actual huésped del Estado japonés), y que hoy gobiernan en ese país, nos enseñan al anhelado estado democrático de derecho en todo su esplendor: aplicando el terrorismo policial y militar contra los explotados, generalizando la represión, política que es la única respuesta de la burguesía contra los proletarios que no agachan la cabeza frente a la explotación, el ajuste de salarios o las alzas del costo de la vida, por el bien de la economía y de la patria. La única patria de los capitalistas es la "comunidad" de los negocios y la obtención de ganancias. Y la única perspectiva de los proletarios en revuelta debe ser la extensión de la lucha. Pero contra esa extensión atenta el nacionalismo, tan difundido hoy en Chile, por ejemplo, contra los inmigrantes del Perú y todos nuestros hermanos de clase que cruzan las fronteras, buscando sobrevivir y vender su fuerza de trabajo, y sólo encuentran salarios de hambre e incomprensión -y hasta desprecio- incluso de parte de obreros intoxicados por el patriotismo. Hoy las barricadas arden en Perú y Bolivia, y aunque sean apagadas se volverán a encender, allá o en otras latitudes. De nosotros depende alimentar las llamas de la rabia organizada y la lucha social, enfrentándonos a la burguesía en todas partes (la que está unida y articula planes globales a través de instancias imperialistas como las reuniones de la OEA, con el cerdo Colin Powell viniendo a Santiago a darle órdenes a los gobernantes de la región), realizando la solidaridad a través de la acción directa, y desenmascarando a los falsos críticos del capitalismo, sembradores de la confusión y la derrota en las filas de los oprimidos: sean los partidarios de gestionar parcelas de libertad y autogestión, regando cultivos y produciendo "en comunidad", en medio del reinado del Estado capitalista y la producción de mercancías (como pasa con un sector del movimiento de lucha social en Argentina), sean los apologistas de intelectuales posmodernos como Toni Negri, teorizando sobre las multitudes o su Imperio cuasi metafísico, sin ningún centro (¡cuando tres de esos centros fueron golpeados en Estados Unidos con los ataques suicidas del 2001, para horror del capitalismo mundial y todos los reformistas y pacifistas comeflores!), o sean los típicos reformistas radicales, latinoamericanistas, hoy admiradores de guerrillas como la colombiana (que juegan con la carta de la lucha armada en una mano, y con la de negociar con el Estado en la otra), eternos partidarios del capitalismo de estado, benefactor de los pobres y más "humano". ¡Puaj! Y también hay que desenmascarar, por supuesto, a los autodenominados sectores "anarquistas", que no dudan en enarbolar el pacifismo cuando se multiplican las barricadas y los disturbios, o -si la situación y la correlación de fuerzas lo ameritan- buscan alianzas con grupos marxista-leninistas, olvidando a todos los compañeros que dejaron sus huesos en los paredones o en las cárceles de las patrias del "socialismo". A solidarizar a través de la lucha activa, con los proletarios que se enfrentan a la bestia capitalista en cualquier parte del mundo. Rojoscuro <<< volver noticias |
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