|
|
::
Crónica
de un proceso inquisitorial denominado "Operación Cervantes".
Carta de uno de los anarquistas encarcelados.
[24-12-04]
Continua
inexorablemente la denominada "Operación Cervantes"
que desde el 28/7/04 se ha saldado con la detención y posterior
encarcelamiento de 4 compañeros anarquistas italianos (David,
Sergio, Marco y Simone). Como en otros procesos contra medios libertarios,
la fiscalía romana basa su acusación en la clásica
teoría de la existencia de una organización con dos niveles,
una publico y aparentemente legal, donde se incluirían las manifestaciones,
espacios ocupados, etc..,y otro oculto e ilegal, destinado a la comisión
de los atentados.
Si nos damos cuenta,se trata la reedición de la misma teoría
acusatoria empleada en el denominado "Proceso Marini". En
este nuevo caso, las supuestas pruebas materiales de la acusación
se tratarían de una serie de falsificaciones de interceptaciones
ambientales recogidas mediante micrófonos además de una
serie fragmentos de correspondencia hábilmente manipulados donde
supuestamente se haría referencia a alguno de los hechos impugnados.
Sin embargo todo parece indicar que esta operación es producto
de la necesidad del Estado Italiano de presentar una serie de cabezas
de turco para intentar poner fin a toda la oleada de ataques e iniciativas
que se vienen realizando contra estructuras e individuos del dominio.
Se ha elegido a una serie de anarquistas con procesos ya pendientes
y de sobra conocidos por el Estado para dar comienzo a una basta operación
represiva, cuyo fin último es la erradicación de toda
posible contestación, dando a entender que más allá
de una oposición domesticada e inocua, solo puede existirla represión.
A pasar de todo, las muestras de solidaridad y las diferentes iniciativas
continúan imparables. En nuestras manos esta crear un movimiento
de solidaridad real que haga de la lucha contra el entramado carcelario
un instrumento de ataque contra lo existente.
Quizá con un poco de retraso publicamos una carta de Davide Santini
(Tito), uno de los anarquistas encarcelados en dicho proceso, donde
se pone de manifiesto el ensañamiento de la institución
carcelaria.
A los/las compañeros/as del movimiento anarquista y antiautoritario
y a los hombres y mujeres de buen corazón.
Me llamo David Santini, soy un individuo anarquista secuestrado en el
centro de exterminio de la Vallette (Turín, Italia), donde censura,
aislamiento y registros continúan inexorablemente, bajo la acusación
de formar parte de una asociación subversiva, operante mediante
diversas siglas, pero bajo una misma formación denominada Federación
Anarquista Informal. Revindico mi identidad de anarquista y rechazo
las acusaciones que me han sido impugnadas. No formo parte, y jamás
lo he hecho, de ninguna organización, sin embargo manifiesto
mi solidaridad a quien "denuncia" las enormes injusticias
sociales de las que nuestra sociedad es, por desgracia, victima. Rechazo
y devuelvo al remitente las acusaciones sobre el fantasmagórico
doble nivel, confesando que el único doble nivel del que tengo
conocimiento es el de la magistratura que indaga sobre mi/nosotros.
El primer nivel, público y aparentemente legal, es el adoptado
por los jueces para avalar la tesis de nuestra detención, y el
otro, oculto, prácticamente ilegal, infame y sórdido,
añado yo, destinado a la falsificación de pruebas y la
mistificación de una lucha y de un pensamiento, este papel desempeñado
por la policía jurídica ( léase Digos y ROS de
Viterbo y Roma). Tales mistificaciones e infames acciones forman parte
integrante de esta nuestra dictadura democrática y haya en la
cárcel el lugar idóneo donde poder dar rienda suelta a
su verdadera naturaleza persecutoria. Es aquí en la Vallette,
como en cualquier otra cárcel, donde miles de presos son obligados
al estraperlo de sus propios carceleros.
Es en este lugar donde el 11/10/04 fui protagonista involuntario del
episodio que ahora os describiré.
Soy acompañado por el guardia que se encarga de mi censura a
retirar un paquete al apartado postal. Apenas entro siento una punzada
en el abdomen e inmediatamente me doy cuenta que el funcionario que
debía entregarme el paquete me había apoyado un cuchillo
sobre el vientre. No entre en su provocación diciéndole
que no se permitiese jamás volver a hacer una cosa de este tipo.
Su respuesta es que se ha sorprendido que el cuchillo no hubiese entrado.
Espero una respuesta de los otros dos carceleros, que parece que no
se han dado cuenta de nada. Una vez de nuevo en la celda, la rabia me
continua subiendo y mientras soy acompañado al patio encuentro
de nuevo al asistente con el que discuto acaloradamente que me había
acompañado. Su versión es que había notado nada
extraño.
Al día siguiente me notifican el secuestro de una carta en la
que cuento lo sucedido. Respondo diciendo que no quiero firmar tal notificación,
y afirmando que dicho secuestro es una sucia maniobra para no se filtre
lo sucedido. Y me voy. De nuevo al día siguiente soy llamado
a realizar un coloquio con el director en persona, el cual con el código
penal en la mano me esclarece la legalidad del dicho secuestro de correspondencia
y de que no se están ensañando conmigo. Al mismo tiempo
me informa que ha levantado una denuncia a la Procura de Turín
sobre todo lo sucedido. Respondo que no creo en su justicia y que no
he denunciado a nadie Esto es todo. Este episodio no es más que
uno de los muchos que cotidianamente suceden en este lugar infame. Ningún
paso atrás por mi parte, todo lo más un empujón
más en el desear una sociedad libre, de barrotes y cerrojos.
Un saludo rebelde.
Tittarello
:: David Santini
CC Le Vallette
via Pianezza 300
10151 Torino
<<<
volver
pres@s
|
|
|