|
|
THOMAS
MEYER-FALK, REDSKIN ANARQUISTA ENCARCELADO EN AISLAMIENTO EN ALEMANIA.
El
12 de Octubre de 1996, fui detenido por una unidad de respuesta
especial de la policía por haber atracado un banco y tomado rehenes,
para financiar ciertos proyectos. En ese momento era un redskin (skinhead
antifascista, de RASH - Skinheads Roj@s y Anarquistas) de 30 años,
y desde la detención he permanecido casi continuamente en estricto
aislamiento.
Primero en la tristemente famosa prisión de Stuttgart-Stammheim,
en la que compañer@s de la RAF (Red Army Faction, Facción
del Ejército Rojo) murieron en 1977, y ahora, desde hace tres años,
en Bruchsal, una prisión que se abrió en 1848 y en la que
algunos de los primeros prisioneros eran revolucionarios de las revueltas
campesinas.
Las medidas de aislamiento, incluyendo el que se me niegue poder
matricularme en un curso universitario y una televisión, también
significan que sólo puedo abandonar la celda estando esposado,
incluso pasando mi hora de paseo en el patio de la prisión esposado.
Cualquier contacto o conversación con otr@s pres@s de la institución
está prohibido, por lo que dependo por completo de la correspondencia
escrita. Las visitas son tras un cristal a prueba de balas y con la presencia
de un guardia; a l@s compañer@s o amig@s que no hablan Alemán
no se les autorizan las visitas, ya que se tiene que hablar en alemán,
a menos que paguemos a un traductor. Dicen que pueden supervisar las cartas
en ingles, pero es pedir demasiado a los guardias que sigan una conversación
en inglés.
Estoy en contacto cercano con el compañero Mark Barnsley de Gran
Bretaña, que ha estado encarcelado por el sistema de justicia imperial
Británico más de 6 años, aun siendo inocente. Esta
correspondencia con otr@s compañer@s encarcelad@s, por ejemplo
en l@s EEUU, Francia e Italia, es especialmente importante, por un lado
para mostrar solidaridad, pero también para intercambiar información
y de este modo tener discusiones políticas, en la medida en que
es posible considerando la censura política en las prisiones.
En verano de 2001, la prisión en la que me encuentro me exigió
un trabajo forzado. Habría sido llevado a una celda diferente en
solitario para hacer un trabajo a destajo que me dejaría la mente
entumecida, para ser llevado a la segunda celda en solitario por las tardes
y por la noche a dormir. Esto deja realmente clara la deshumanización
y la reducción del individuo humano a una simple máquina:
durante el día, la prisión hace uso de la capacidad de trabajo,
por la noche, el "descanso" en la celda solitaria garantiza
la productividad.
Decliné esta "oferta", señalando entre otras cosas
que especialmente en Alemania, con su historia nazi, no parece correcto
explotar el trabajo de un preso, después de todo, muchos estados
Europeos no participan en esta humillación. Como resultado fui
clasificado como "rechaza trabajar", lo que significa que no
se me pagará ningún "dinero de bolsillo" (35 Euros
al mes) y por tanto no puedo comprar cosas tales como gel de ducha, dulces
o nutrición suplementaria. Según la ley Alemana, un convicto
tiene que usar o bien el dinero "ganado" por el trabajo forzoso,
o el dinero de bolsillo pagado por la prisión. Otra pequeña
parte de la política de deshumanización, la persona es reducida
a cagar, comer la comida de prisión y dormir!
La institución repetidamente exigió que hablara con la dirección
de la
prisión para establecer un "acuerdo". Esto también
lo decliné, dado que nunca puede haber ningún acuerdo con
el enemigo! Pero también he sido acusado por algunos llamados compañeros
de que es mi culpa que esté en aislamiento, que podría ceder
y hablar con ell@s si es lo que quieren. Considero que estos llamados
compañeros están ignorando la enorme diparidad de poder
entre el gobierno por un lado y yo por el otro, lo que vuelve imposible
cualquier conversación abierta o voluntaria. Por ejemplo, George
W Bush y su máquina militar de los EEUU nunca mantienen conversaciones
abiertas con los oponentes del régimen, eligiendo en su lugar una
política de "comer o morir". No es sólo la disparidad
de poder lo que impide las conversaciones, sino también el hecho
indiscutible de que cualquier discusión también significa
colaborar con el enemigo!
¡Mi posición no es diplomática! ¡Tampoco es
pragmática! Los ideales que sostengo y que continuaré sosteniendo
- liberar las sociedades de la dictadura inhumana del capital, convertirse
en sociedades libres y humanas, combatir el fascismo y el imperialismo,
por la libertad y la
justicia- éstos significan para mi más que algún
pequeño alivio en mi
reclusión. ¡Es nuestra dignidad e integridad lo que cuenta!
¡Viva
la revolución!
::
Thomas Meyer-Falk
JVA, Zelle 3117
Schoenbornstr. 32
76656 Bruchsal
Germany
Traducción Palabras
de Guerra
<<<
volver
lista pres@s
|
 |
|