|
|
::
LA CÁRCEL : ¿FUNCIÓN REHABILITADORA O FUNCIÓN
EXTERMINADORA?
Más
de 25.000 pres@s comunes tenemos SIDA. Antiguamente, en la Edad Media,
a l@s lepros@s l@s internaban en lazerías o leproserías.
Hoy en día, y sin exagerar lo más mínimo, podríamos
llamar a las prisiones “SIDOSERÍAS”.
Denuncio al Ministerio de Sanidad o, en su defecto, a quién sea
el/la responsable, por permitir la distribución indiscriminada
e incontrolada de metadona (droga dos veces superior a la heroína,
y cuyos efectos secundarios son irreversibles, dato que l@s médicos
conocen a la perfección) y de benzodiacepinas. Estoy de acuerdo
en que en determinados casos se suministre metadona, sobretodo en personas
de más de 30 años, pero suministrársela a jóvenes
de 18 o 20 años es un crimen encubierto. A esa edad aún
pueden desintoxicarse, apartarse de la droga. Sin embargo, en los centros
penitenciarios se opta por la vía fácil, les ofrecen la
metadona, se la hacen entrar por los ojos, como si de una zanahoria se
tratara (está claro, o palo o zanahoria). Para incitarles a consumir
esta droga legal les dan preferencias a la hora de conseguir permisos
a l@s pres@s que la tomen. ¿Porqué les conceden más
fácilmente permisos a quienes consumen metadona? ¡ Porque
saben que ya están encadenad@s y no se fugarán ! La metadona
cumple la “función” que a menudo los muros y el control carcelario
no pueden conseguir: la alienación de la persona y la pérdida
de control sobre su propia voluntad.
En lugar de emplear el dinero de l@s contribuyentes en macro-cárceles
¿porqué no lo emplean en centros especializados para tod@s
l@s jóvenes toxicóman@s? ¡ Pero no, eso no lo harán,
y seguirán construyendo cárceles para alimentarlas con enferm@s
si no hacemos nada para impedírselo !
Esta
es la realidad. Por lo tanto, no hay duda: la cárcel no rehabilita
¡EXTERMINA!
Carlos Gómez García - Abril 2001
Centro Penitenciario de Picassent
<<<
volver
ficha Carlos
|
 |
|