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CONTRIBUCIÓN AL DEBATE.
Much@s
de nosotr@s viven esta realidad de dominio capitalista sin darle la debida
importancia. Much@s piensan en el fondo que el asunto les interesa hasta
un cierto punto, piensan que es suficiente hacer unos cuantos panfletos,
escribir algún artículo en revistas del movimiento, luego
distribuirlas y así ponerse en paz consigo mism@ y con l@s demás.
Lo que en la realidad está pasando respecto a la represión
social en general, no se cuant@s de veras están al tanto. Más
grave es aún la situación Cárcel y su realidad.
¿Cómo es posible que el Sistema siempre consiga aislar este
mundo a los ojos de l@s que viven afuera?. En estos últimos 20
años hemos asistido a impresionantes cambios, sobre todo en el
Aparato de Control y sus sistemas con sus espantosas estructuras Penitenciarias
edificadas fuera de los cascos urbanos, para acentuar aún más
el aislamiento y el olvido de sus huéspedes, nacen como hongos
por todas partes, construcciones carísimas de 7 a 8000 millones
de pesetas y por 1200/1500 plazas, a más de 4 millones de pesetas
por cada pres@. ¿Cuántas habitaciones decentes se podrían
construir para quien no las tiene, con esta suma de dinero?. Pero la preocupación
del Sistema no es por l@s sin techo. Su problema es como contener la rabia
de l@s excluid@s cada vez más crecientes y al mismo tiempo hacer
negocio sobre su piel. Un doble negocio que responde de una manera perfecta
y lineal a las exigencias de las leyes de mercado; sólo se trata
de crear las condiciones en la sociedad: explotación, marginación,
drogas, son muchas de las muchas armas utilizadas con inteligencia y que
provocan tres caminos posibles. Quienes aceptan y entran de lleno en su
funcionalidad, quienes no lo aceptan poniéndose al margen e intentando
luchar para cambiar las cosas y las víctimas. Tres realidades muy
distintas las unas de las otras.
Quien agacha la cabeza y decide por toda su miserable existencia servir
al sistema, tendrá todo lo que quiere (o casi), siempre que sepa
humillarse lo suficiente, en el mundo laboral asalariado podrá
un día (quizás) subir de rango y pasar a su vez de explotad@
a explotador/a, será parte de los bien pensantes, enfermos de histeria
de la seguridad, tarde o temprano tendrán bienes que proteger y
entrarán en el colectivo de l@s que "cambiarán el valor
universal de la justicia por el valor de la seguridad", para el/ella
la seguridad será más importante que la justicia y su forma
de pensar y sentir se transformará en la única forma posible,
pensará, aislad@ por un eficiente Sistema de Desinformación,
que si hay delitos es porque hay una parte de la población que
debe ser encerrada y si las circunstancias lo permiten, exterminada. Para
el/ella la cárcel es necesaria, justa e indiscutible.
Por otro lado están quienes son víctimas de la situación
creada por el Sistema, l@s que deslumbrad@s por esta sociedad de consumo
no han comprendido a tiempo la dictadura que se ejerce a través
de la pequeña y gran pantalla, que impone sus órdenes, sus
éticas, inculcando desde niñ@s que si no tienes coche o
tal marca de ropa, eres una mierda de tí@ o no mereces existir,
son esas verdades/órdenes, invitaciones al delito, que tarde o
temprano y a razón, empujarán al excluid@ a desafiar las
leyes de l@s ric@s para darse el/ella también una oportunidad.
Si en el intento falla, allí estará la cárcel y las
durezas de sus leyes. A esa clase de excluid@s no les esta permitido entrar
en el mundo de las Bellezas Artificiales sin agachar la cabeza, todo el
peso de la injusticia se abalanzará sobre el/ella, condenándolas
a larguísimas penas por cosas menores y de paso alimentará
el negocio del Sistema Penitenciario y a todo el entramado que lo sostiene;
bancos, grupos empresariales y bursátiles... etc. y estos a su
vez financiarán a los Partidos Políticos, principales promotores
de esta particular forma de inversión de dinero público.
Por
último hay l@s que se han formado una conciencia de clase y han
tenido el tiempo suficiente para realizarla a través del recorrido
de su existencia, l@s que han comprendido la necesidad y urgencia de reaccionar
a un estado de cosas determinada, tanto l@s llamad@s rebeldes sociales,
cuanto l@s que con una conciencia de clase, viven la misma realidad con
un fin establecido de antemano por l@s poderos@s, tanto l@s un@s como
l@s otr@s son enemig@s de sus intereses e ideologías, al no haberse
adaptado a las exigencias de las circunstancias, así que ambos
son merecedor@s del mismo tratamiento... la cárcel. Para quien
cae en la red vuelve a presentarse la misma oportunidad (en pequeña
escala esta vez) que la vivida en la sociedad "libre". O sea,
el adaptarse y agachar la cabeza, o rechazar el todo y luchar para no
permitirlo. Vuelve a repetirse el mismo juego con las mismas alternativas
que se presentaban afuera. Aquí hace falta comprender una cosa
que es fundamental para tener entre tod@s una clara visión de un
objetivo común que sepa contrarrestar con eficacia el funcionamiento
del sistema, la cárcel es el lugar ideal en donde la lucha de clase
de l@s excluid@s, tiene la oportunidad más grande de desarrollarse,
al ser un sitio en donde las injusticias abundan, facilitando así
esa unión tan indispensable entre pres@s. Claro que para llegar
allí, hay que crear las condiciones para que nuestra unión
se concretice, como por ejemplo la aportación de la solidaridad
y presencia de l@s de afuera es indispensable para conseguir algo en la
cárcel. Hay que darse las oportunidades para no vivir como grupos
tribales acostumbrados a afrontar los problemas que se presentan, mano
a mano, sin coordinación alguna, cada un@ a su rollo, cada un@
con sus propias enemistades, más propensas al desacuerdo que a
la unión.
Necesitamos de esta unión. Necesitamos triunfar en esa lucha para
demostrarnos a nosotr@s mism@s que es posible ganar el partido al Sistema,
trabajar unid@s para una sociedad sin cárceles.
Salud y Libertad.
Claudio Lavazza
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ficha Claudio
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